
30 de diciembre de 2011
Del zombi considerado como una de las bellas artes. Introducción. Segunda y última parte.
Es Vicente Quirarte, ese fundamental de nuestra república de las letras, quien decide rendir homenaje al maestro inglés en esa joya titulada Del monstruo considerado como una de las bellas artes. Publicado en el 2005, el libro es una compilación de textos previos (cinco ensayos y un guión teatral) que, leídos desde la unidad, defienden una tesis: el romanticismo es una fuerza que, para bien o para mal, aún no termina, y cuya principal creación es el monstruo, considerado arquetipo y símbolo desde entonces.
Es a partir de esta época, y gracias al prestigio de las creaciones, sobre todo de Shelley, Polidori, Stoker o Stevenson, que el monstruo adquiere un prestigio inusitado. En gran parte, esto ocurre por las características que sus creadores le imponen a sus criaturas. El monstruo deja de ser un ente que sólo aspira a provocar miedo: gracias al romanticismo, el monstruo pasa a ser el reflejo de nuestros deseos más ocultos. Gracias al monstruo, reconocemos nuestra adolescencia y aspiramos a alcanzar el absoluto sólo a través del otro.
Usted puede leer la continuación de este texto en: http://www.tamaulipasaldia.com.mx/cms/opinion/80-juan-carlos-gutierrez-mercado/2447-del-zombi-considerado-como-una-de-las-bellas-artes-segunda-y-ultima-parte.html












