domingo, 8 de septiembre de 2013

Crónica chilanga II

20 de julio de 2013
Crónica chilanga II
Ayer fue un gran día para despedirme (al menos momentáneamente) del DF. Comencé mi recorrido por la Condesa. Visité el Péndulo y me convencí que Guadalajara necesita un concepto similar. Fui a Miguel Ángel de Quevedo a comprar los encargos bibliográficos y me encontré una joyita de Zizek en 25 pesos. Visité a mis tías Pinita y Soco, y nuevamente coincidí con gran parte de la familia por azar. De ahí a Coyoacán, a despedirme de mi querida chica del asfalto y a buscar la piedrita que Aniela me encargó. En la búsqueda del libro inencontrable, agarré patín rumbo al Ángel, y luego a Bellas Artes. ¡Que bella es Avenida Juárez de noche! Y más variada en su oferta musical callejera que Guadalajara: en una esquina una banda de rock pesado con Danny DeVito interpretando al Penguin como vocalista, y en la otra una banda de rock que se acompañaba por metales, además de un acordeonista tradicional unas cuadras más adelante. El Monumento a la Revolución tenía pruebas de sonido para un concierto, y la llovizna amenazaba a chilangos (la concepción de esta palabra es variada, pues) y capitalinos por igual. Inició el regreso en metro Bellas Artes, miles de transbordos y un paseo afuera de ambas Cámaras legislativas, la última la de Diputados, hasta llegar a casa de mis tíos Paco y María Elena, que sin duda me recibieron y trataron de maravilla. A todos los que hicieron de este un viaje inolvidable: mil gracias. Y a los que no pude ver en esta visita, se las debo para la próxima. Será muy pronto.

Crónica chilanga

17 de julio 2013
Crónica chilanga
Llegué al DF el sábado con una sola intención. Conseguir trabajo. Días antes del anuncio de mi viaje, sólo dos personas conocían a conciencia este propósito: mis queridísimas Mode y Elena. Así, luego de visitar a gran parte de mi familia materna, que por suerte coincidió en un mismo punto, llegué por fin con Mode. Dimos un magnífico tour que incluyó un paseo fuera del mítico Bar Bar, festejamos el cumpleaños de mi amiga que se prolongó hasta el domingo y comimos un delicioso pozole en casa de su familia materna.
El lunes comenzó la búsqueda. Dos lugares llenan todas mis expectativas y son mi objetivo y mi sueño: Cafebrería el Péndulo, y la División de Cómics de Editorial Televisa. Luego de una mañana afortunada en el Péndulo, y de un amplio recorrido por la ciudad que incluyó taxis, metrobús, micro y metro, llegué a Coyoacán, y más precisamente, a los brazos de Elena, la chica del asfalto, quien me hizo comprar la pizza más cara del DF. Más tapatía que una torta ahogada, Elena confesó en una agradable plática que no tiene su metrocard ni ha visitado el bosque de Chapultepec, y aunque tiene un hijo más chilango que el smog, se resiste a pasar por el inevitable proceso de chilanguización.
Ayer fue un día cansado; tanto, que terminé irritado. Sobra decir que, pese a la amenaza de un miércoles tempranero, la compañía fue maravillosa con un gran amigo de editorial Santillana, y una rica visita al café Havanna en Polanco con Mode.
Hoy no amaneció tan temprano como debió haber sido. Sin embargo el tiempo y el tráfico nos permitieron llegar a Paseo de la Reforma, donde un imponente Ángel de la Independencia otea la ciudad. Caminé por el Paseo, el mismo de los plantones de Obrador. Vi la Estela de Luz, ese monumento en apariencia inútil que nos permite recordar el sexenio de Calderón, el de los 70 mil muertos y miles desaparecidos más. Ahí vi dos placas conmemorativas del movimiento que en su momento encabezó Sicilia y algunos pañuelos en memoria de jóvenes desaparecidos, algo que mi querida Patterson apreciaría. Recorrí el bosque de Chapultepec y caminé de nuevo hacia el Ángel, y justo en ese trayecto encontré a la persona que estaba buscando: el editor de la División de Cómics de Editorial Televisa. Qué mejor entrevista de trabajo. Le entregué mi curriculum en sus manos y le dije que estaba listo para comenzar a trabajar. La Ciudad de México, la Ciudad de la Esperanza. Y contrario a mi querida chica del asfalto, yo ya estoy comenzando mi proceso de chilanguización. Me quiero quedar en esta ciudad, y parece que las cosas se están acomodando.

viernes, 6 de septiembre de 2013

La gente más buena del mundo

08 de julio de 2013
La gente más buena del mundo
Entre la gente más buena del mundo se encuentran, sin duda, los amantes de mascotas. Los miembros de esta subespecie sufren cuando ven que un animal es víctima de cualquier tipo de maltrato, y por lo mismo exigen el cierre inmediato de tiendas donde se lucra con los pobres animalitos, pues es una fuente de empleo indigna de cualquier ser humano. Por esta razón organizan protestas afuera de esos comercios y le mientan la madre a los empleados malignos del demonio, quienes no tienen consideración por trabajar en este giro. Los amantes de mascotas suelen tratar a sus animales como reyes y comparten imágenes llenas de ternura con ese ser vivo especial que tanto quieren, o en casos extremos, administran páginas de redes sociales donde la mascota es puesta en un pedestal y admirada por su belleza o los lujos que el dueño puede proporcionarle. Eso sí, nunca esperes que un amante de mascotas adopte a un perro en la calle, y mucho menos que ayude a un niño de la idem. Los amantes de mascotas preferirán siempre ayudar a un xoloitzcuintle que a un escuincle o un pipeco.
Quizás a la par de los amantes de mascotas se encuentran los ciclistas. Conocidos por ser buenos por naturaleza, ellos conocen los riesgos que implica que una persona con un vehículo más grande, más fuerte y más veloz que tú te acose o intimide, y por lo mismo, jamás invaden las banquetas o zonas peatonales de la ciudad. Además, respetan siempre los semáforos y nunca intentan ganarle el paso a ningún vehículo motorizado. Por último, los ciclistas organizan anualmente ese bello monumento a la estética del cuerpo humano donde todas las llantas lucen bien. ¿Qué más podemos pedirle a los ciclistas? Porque sin duda, la vida no valdría nada sin esa oda a la llanta quemada y prieta que es el World Naked Bike o como se llame la mierda esa.
Entre tanta bondad, no sé cuál de los dos grupos sea mejor.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Grandes momentos en la historia del cómic de superhéroes

06 de julio de 2013
Grandes momentos en la historia del cómic de superhéroes
Si nos propusiéramos hacer un repaso más o menos significativo de la historia del cómic de superhéroes, tendríamos que mencionar sin duda la aparición de Superman en Action Comics en 1938, y la inminente proliferación instantánea de otros grandes iconos de la edad de oro: Batman, Green Lantern, Flash, Namor, Captain America, Wonder Woman, entre otros.
Luego tendríamos que dar un salto hasta el origen de los multiversos en DC, cuando las versiones de Flash de la edad de oro y la edad de plata se encuentran en un cómic, en 1962. En esta década, la aparición de los superhéroes de Marvel vino a romper un montón de esquemas narrativos y temáticos. Las creaciones más importantes fueron Fantastic four, Spiderman, X-men o Hulk, entre otros.
En los setenta es importante mencionar, además del desafío de Stan Lee al Comic Code Authority, las primeras muertes de grandes personajes, comenzando por la de Jean Grey, aunque siga siendo más significativa la muerte del Captain Marvel en 1982, por ser el único héroe de renombre que no ha regresado de la muerte. En esta misma década aparece un gran antihéroe: Wolverine, quien también en 1982 tuvo un acontecimiento mayor con la aparición de su miniserie escrita por Claremont y Miller.
Y es que los ochenta traen una cantidad impresionante de sucesos, comenzando con la invasión inglesa del cómic, que masificó el trabajo de grandes autores como Neil Gaiman, Grant Morrison, Alan Moore o Dave Gibbons. A este par se le debe la aparición de Watchmen, que por primera vez nos muestra a héroes falibles, muy humanos, y dispuestos a realizar acciones de moral muy discutible. Esta década también vio el gran intento de DC Comics por establecer una línea temporal definitiva para sus multiversos, y así apareció Crisis on infinite earths, además de los reinicios de Superman por John Byrne, y Batman por Frank Miller, quien se dio tiempo de elaborar esa otra joya que es The dark night returns. En esta década, por último, surge Vertigo, una línea de cómics más experimental de DC que publicó historias más arriesgadas.
Por fin llegan los 90 y la caída de los grandes iconos: la muerte de Superman, la caída del murciélago, la locura de Green Lantern. Aparece además una opción que dio libertad creativa y poder absoluto a los creadores sobre sus creaciones, con el surgimiento de Image Comics y su insignia Spawn. Para hacer frente, Marvel y DC comenzaron a publicar grandes crossovers y además se dieron el lujo de publicar un sello donde sus creaciones coexisteron a manera de fusión. La aparición de las obras de Alex Ross, Kingdom Come en DC y Marvels en la acera de enfrente, confirmó lo que los autores ingleses de una década atrás habían logrado: llevar a la narrativa gráfica a niveles de obras de arte.
El siglo XXI se ha visto marcado por momentos de crisis en la industria, pues en una terrible ironía, la venta de comics ya no sostiene al mundo del cómic. Las apuestas más arriesgadas de este nuevo milenio han sido Civil war o Marvel Now de Marvel, y Final crisisThe new 52 de DC, que no han salvado a los grandes sellos de la picada en que se encuentran. Acaso lo mejor que ha pasado en estos años ha sido el salto de las viñetas a la pantalla grande, y el cambio del spandex a trajes de nuevas texturas. La creación de universos cinematográficos como el de Marvel/Disney, hizo que las casas productoras realizaran apuestas con las licencias que ya tenían, como Fox con X-men, cuya primer cinta inició esta oleada de adaptaciones al celuloide.

martes, 3 de septiembre de 2013

Lo más mejor y lo más peor de las adaptaciones del cómic a la pantalla grande

01 de julio de 2013
Lo más mejor y lo más peor de las adaptaciones del cómic a la pantalla grande
Las listas. Amadas u odiadas, no dejan de ser maravillosos ejercicios con los cuales pretendemos imponer un poco de orden a nuestro mundo. Y si algo tienen de maravilloso los listados es que, al igual que los museos, siempre estarán incompletos. Sin afán de teorizar más, y recordando aquellas palabras del film de Disney Pixar ("Arriesgamos poco y tenemos y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y su servicio a nuestro juicio") va aquí mi top ten de películas de superhéroes malas o peores.
1.- Spawn. La verdadera batalla entre el bien y el mal se llevó a cabo entre el cómic y su adaptación, ¡es horrible!
2.- Iron Man 3. Una muestra de que no importa cuantos millones recaudes, o qué tan entretenida sea tu cinta, debes respetar el canon de tus villanos, y más cuando hablamos del Mandarín.
3.- Superman Returns. Es tan mala que ni la he visto. Con escuchar el argumento basta para saber que estamos ante un guion carente de verosimilitud.
4.- Batman Forever y Batman & Robin. A partir de esas cintas se hizo el chiste que el peor enemigo de Batman era Schumacher. Vaya, son tan malas que el director pidió disculpas públicas.
5.- Catwoman. En ocasiones no basta una actriz ganadora de un Oscar cuando tienes un guion pésimo y una dirección igual. Además, superar el espléndido trabajo Michelle Pfeiffer era un reto muy difícil.
6.- Punisher. Hay una versión que es olvidable. Tanto, que hasta sale Eduardo Yáñez, el charro sin cuello en Destilando amor. Por el contrario, hay otra versión que pasó directamente al DVD, al menos aquí en México, y es mejor.
7.- Gosth Rider. ¿Nicolas Cage? ¿En serio?
8.- El Fantasma. La historia clásica de Lee Falk, la que aparecía en las tiras cómicas de los diarios dio el salto a la pantalla grande en 1996 de una manera desafortunada. En este caso también era difícil igualar el trabajo original, así como el recuerdo de los jóvenes de la serie Los defensores de la tierra, donde el héroe en cuestión aparecía junto a Mandrake y Flash Gordon.
9.- Daredevil. Ben Affleck piensa que vamos a olvidar este trabajo con lo hecho en Argo. Se equivoca.
10.- Fantastic four. Estos fab four nunca han tenido una adaptación decente en la pantalla grande. Qué manera de arruinar a los más emblemáticos villanos de Marvel, sobre todo cuando hablamos de Galactus.
Este listado podría seguir, pues realmente hay muchas adaptaciones que son lamentables. Aunque disfrutables, rescato poco de los X-Men en general y lo mismo me pasa con el Spiderman de Raimi. Pero si queremos entrar en polémica, nada mejor que un listado con las diez mejores adaptaciones. He aquí mis elegidas.
1.- V for vendetta. Sí, digan lo que digan, esta versión no se apega muy bien al original, pero el guion de los hermanos Wachowski es una chulada.
2.- Watchmen. ¡Alan Moore, retuércete en donde estés! La verdad es que sus obras clásicas no son malas adaptaciones, aunque no respeten lo que Moore planteaba en sus originales. Bien merecida la parodia que de él hacen en los Simpsons. Respecto a la adaptación, me parece mejor logrado el efecto con el terror atómico logrado en el filme. Y si bien es lamentable la omisión de la historia de los piratas, comprendo que era un hilo argumental más difícil de trasladar a la pantalla.
3.- La trilogía del Batman de Nolan. El primer episodio de esta trilogía es maravilloso por su realismo; el segundo le debe todo su éxito a la actuación de Heath Ledger; y la última parte es un buen cierre, aunque a mi juicio sea la película más lenta y la más imprecisa de todas.
4.- Hellboy. Si bien procede de un cómic más oscuro, la versión del paisano Del Toro le hizo justicia al niño del infierno. Maravillosos efectos, y muy buenas tramas. 
5.- Superman. La primer adaptación con Cristopher Reeve es una obra de arte. Guion de Mario Puzo, actuación de Marlon Brando, un protagonista inolvidable y grandes villanos. Lástima de las dos últimas partes.
6.- Man of Steel. No la pongo en primer lugar para que no me tachen de grupie, pero qué manera de rehacer un mito. Estamos ante una película para adultos, pues su comprensión requiere más madurez mental que otras cintas de superhéroes. El guion de Man of steel está muy bien elaborado, su fotografía tiene unas tomas y unos encuadres bellísimos. Aquí no hay el putazo por el putazo, no hay chistes bobos ni se demerita a los villanos. Man of steel se sostiene a sí mismo como un sólo universo, cosa que muchas películas de Marvel, aunque me diviertan, no tienen.
7.- The Avengers. Sí, adoro las películas de Marvel, porque son hechas para entretener. Contrario al caso de Man of steel , esta historia es plana, muy simple, con un guion que no se complica y que, sin embargo, cierra de manera magistral todo lo hecho en la fase un del universo cinematográfico de Marvel.
8.- Kick Ass. Aún sin haber leído la versión del cómic, le apuesto mi resto a esta adaptación. ¿Por qué? Por el realismo que imprime el guion a sus personajes, además de la burla que les hace como seres marginados de la sociedad. Mención aparte merece la lolita Hit Girl, que a sus pocos años provocó erecciones a más de uno.
9.- Syn City. ¿A poco se me iba a olvidar? Una belleza de Frank Miller. Una excelsa dirección de Robert Rodriguez. Un gran equipo de actores. Una fotografía maravillosa. Talento desbocado es lo que hay en esta cinta.
10.- 300. Una joya. Un tributo estético. No hay nada más superheroico que un ejército de 300 hombres luchando contra el destino que de sobra ya conocen.
Y así, con el riesgo de las omisiones que entrañan las listas, espero no haber olvidado ninguna obra de arte, como las hasta ahora omisas The prestige, Ghost world, o Persépolis, que sin duda también merecen un lugar en este recuento.

martes, 20 de agosto de 2013

Marchas y desgastes

10 de junio de 2013
Marchas y desgastes
Hoy, en la conmemoración del “Halconazo” hubo detenidos en el DF. Independientemente de la filiación de los mismos, me pregunto: ¿Somos tan idiotas para seguir marchando cuando sabemos que tenemos un aparato represor? ¿A poco no tenemos ni tantita inteligencia como para hacer otras cosas que no sean marchas? ¿A las cuantas marchas reprimidas vamos a aprender a identificar a las personas que van a provocar disturbios? ¿A las cuantas marchas reprimidas vamos a aprender que se puede marchar siempre y cuando contemos con planes de contingencia para evitar vandalismo? ¿A las cuantas marchas reprimidas vamos a aprender que no somos sacos de golpeo para las autoridades? ¿A las cuantas marchas reprimidas vamos a aprender que se necesita inteligencia para organizar una marcha? ¿A las cuántas marchas reprimidas vamos a aprender que para que una marcha no sea reprimida se necesita de un verdadero apoyo popular? ¿A las cuantas marchas reprimidas caeremos en la cuenta que el activismo requiere propuestas y no catarsis callejera?
Que conste en las actas: no hago estas preguntas para molestar o demeritar los esfuerzos de “resistencia civil”, contrario a lo que muchos de mis ex compañeros del movimiento estudiantil #YoSoy132 piensan. En ese sentido puedo decir que me refugio en la voz de mi experiencia organizando las primeras marchas anti Peña en la ciudad de Guadalajara, y colaborando en la organización de algunas de las posteriores marchas de dicho movimiento.
Dichas manifestaciones tuvieron saldos blancos porque en su momento tuvieron un equipo de hasta más de 30 personas que las planeó; evitó en la medida de lo posible, una afectación total del tráfico de la ciudad; estuvo en comunicación constante; recorrió a pie, en bici y con carros por calles paralelas la ruta de la marcha; e incluso se contó con avanzadas que nos avisaban de cualquier incidente. Existieron, además, otros factores que fueron decisivos, pero en general puedo afirmar que a quienes les encanta convocar marchas pasan por alto elementos tan sencillos como los antes mencionados.
¿Marchar por marchar? ¿Marchar para mostrar el músculo? ¿Marchar para ganar simpatizantes? ¿Marchar como señal de catarsis colectiva? ¿O preferir, de vez en cuando, la inteligencia y la planeación?

martes, 6 de agosto de 2013

Una historia de Superman

30 de mayo de 2013
Una historia de Superman
Cuando se habla de historietas y superhéroes se menciona, de manera imprecisa, que hace 75 años fue la primera aparición del hombre de acero. Sin embargo, todo comenzó en 1933 con la publicación del cuento “The reign of the Superman.” Original de Jerry Siegel, este personaje fue mejorado con el paso de los años por el mismo Siegel y el dibujante Joe Shuster. Así, Superman pasó de ser un villano calvo con los dones propios de un telépata (habilidad, por cierto, muy común en las historias de la época) al héroe de capa roja que apareció tal como lo conocemos en el hoy mítico Action comics #1. Con esto, junio de 1938, fecha de portada de dicha historieta es, también, la fecha que marca el principio de los superhéroes de historieta.
Superman sin duda refleja muchos valores de la cultura americana, y él mismo es una representación de ese sueño: nos encontramos ante un extranjero que  trabaja duro en el campo de los estados conservadores, atado a un rígido código moral de verdad y justicia.
Sucesivas reescrituras al canon del héroe se han dado en 75 años. Una de las más significativas es la de los 80, donde no sólo se reescribió el pasado de Superman, sino de buena parte del universo de DC Comics. John Byrne fue quien trajo una de las épocas más gloriosas que tuvo el hombre de acero con una miniserie titulada The Man of Steel. Con esta serie crecí, y eso explica un poco el por qué Superman es uno de mis héroes favoritos de todos los tiempos.
La línea argumental de esta década hizo que Superman por primera vez se nombrara juez y verdugo. Para contener la amenaza que representaban el General Zod, Zaora y Quex-Ul, Kal-El decide matar a los kriptonianos responsables de la muerte de los habitantes del planeta tierra de un universo de bolsillo. Este fue un acto que desquició a quien juró proteger todas las vidas, y así dimos con el Superman más humano de todos, el que con el paso de los años se mostró vulnerable, incluso a la muerte.
Sin embargo, faltaban mejores cosas para el hombre del mañana, quien decide que es tiempo de revelar a Lois Lane su identidad secreta. Comenzaban los 90, una década extraña para los cómics, sobre todo para las editoriales clásicas del género, que, agobiadas por las bajas ventas, comenzaron a tomar giros argumentales nunca antes imaginados. Fue así que editores, guionistas y personas involucradas en el mundo del cómic deciden que Superman debía morir. Se anunció un gran crossover que muchos creímos una locura. Lo que prometía ser un gran argumento fue también un gran éxito de ventas, y en Superman #75, el último hijo de Kripton muere a manos del que hasta el momento era un enemigo desconocido: Doomsday.
Dan Jurgens, quien en los últimos 25 años ha sido uno de los guionistas y dibujantes más constantes de Superman, se esmeró para el número de su muerte y logró unas viñetas ágiles, épicas, llenas de drama y fuerza en los trazos. Luego de una batalla épica, el coraje de un héroe dispuesto a sacrificar su vida, y una emotiva despedida, llegó el momento en que Superman murió.
Luego de la muerte de Superman, DC eligió el dinero sobre la calidad en los argumentos de su héroe insignia. La muerte del hombre del mañana fue temporal, y no pasó mucho tiempo para el regreso del héroe de capa roja. En el 97 renuncié a la lectura de esta compañía, aunque seguí la lectura de algunos argumentos fuera de su continuidad habitual. Entre ellos destaco Kingdom Come, una novela gráfica distópica, con el argumento de Mark Waid y el arte excelso de Alex Ross.
Lamento no haber leído los argumentos del 2000 de DC. Parece ser que en algún momento regresaron las buenas ideas y el desarrollo de los personajes. Lois Lane y Clark Kent al fin son una pareja formal, adoptan un hijo kriptoniano que resulta ser hijo del General Zod, quien además se sacrifica para cerrar la zona negativa. Más historias aparecen en esta época que se ve marcada por las diversas rupturas de los multiversos de la editorial. La más grande fue sin duda Final Crisis, y por último la paradoja temporal de Flashpoint. Es un hecho que Superman deja de ser el centro del universo DC y muchas grandes aventuras importantes serán desencadenadas por Flash, Green Lantern u otros héroes de la segunda línea. Lo mejor de esta época son los lápices de Jim Lee y el regreso de Grant Morrison a DC.
En 2011, justo al iniciar la década, DC Comics decide reiniciar la numeración de sus series, así como reescribir gran parte de su mitología y actualizar el canon de sus héroes y villanos. En el caso de Superman el reinicio fue medianamente afortunado. Aunque se respeta muchísimo la idea de John Byrne, también se retoma el origen real del hombre de acero. Un hombre en camino a su grandeza, con preocupación social, y la arrogancia de la juventud. El cambio más importante es que por fin, luego de 73 años, Superman aprendió que los calzones van debajo de los pantalones.
Con el reinicio del universo DC, muchos argumentos previos se perdieron. Lois y Clark ya no son pareja, y aunque la tensión existe, también se revivió la llama entre Diana Prince y Kal El. El hombre de acero no asume la personalidad de Superman o de Clark Kent, y se asume a sí mismo como el último hijo de Kriptón.
Pese a este legado, las adaptaciones de Superman a la pantalla chica y grande no han sido del todo afortunadas. Acaso, la versión de Christopher Reeve, Marlon Brando, Gene Hackman, con guion de Mario Puzo, fue la que más sobresalió, sobre todo en sus dos primeras entregas. La saga fue perdiendo el brillo hasta llegar a una cuarta parte bastante deprimente. Ahora que Warner está preocupada por la competencia que Disney/Marvel representa para el cine de superhéroes se prepara un reinicio para la historia en pantalla grande del hombre de acero. Con esto, a sus 75 años, el último hijo de Kriptón sigue vigente por su propia historia, y no por los escándalos, de los cuales tampoco ha estado alejado, pero esa es otra historia.

lunes, 5 de agosto de 2013

Activismo y simulación

14 de mayo de 2013
Activismo y simulación
A un año del inicio de las actividades del movimiento #YoSoy132 leo una columna que afirma lo siguiente: “El peor error que cometimos fue habernos organizado.” Al haber sido parte activa del grupo puedo exclamar: ¡Ah, cabrón! ¿Pues cuál pinche organización? En lo que sí concuerdo es en esto: “La propia mediocridad política de la dirigencia del movimiento terminó por hundirlo.”
Esa mediocridad sigue ahí, reflejada en las siguientes actitudes: si a un 132 le dices que el movimiento actualmente es mediocre, te dirá algo sobre los procesos y los aprendizajes, siempre positivos, y alegará además que casi toda crítica hecha al movimiento es chafita y sin conocimiento de causa. ¿Se cumple un año de “la simulación de la protesta social”? Sí, porque nuestra “resistencia” chafita y pinche sólo valida un discurso donde el priismo queda como un grupo tolerante, que permite las críticas, aunque en el fondo amedrente con el fantasma de la represión. #YoSoy132 no es la opción para “revolucionar” el sistema, pues con cada acto lo valida y lo prolonga a costa de la propia traición a sus consignas: “si hay imposición habrá revolución.”

viernes, 26 de julio de 2013

Teoría del símbolo

25 de abril de 2013
Teoría del símbolo
¿Qué función tiene el símbolo? Mantener todo exactamente igual. #YoSoy132, por ejemplo, realizó muchos actos simbólicos, pero ¿cuántos cambios efectivos realizó? En México hay una oposición simbólica, encarnada ahora en el PRD y en el PAN, pero ¿cuántos cambios efectivos han realizado últimamente estos partidos?
El símbolo ofrece diversos niveles de participación. El experiencial y el teórico. Con esto, pobres y ricos pueden participar de él. Así, el símbolo no pretende modificar las estructuras ideológicas. Simula el activismo en la práctica o en el debate, y nada más.

domingo, 31 de marzo de 2013

La izquierda idiota


31 de marzo de 2013
La izquierda idiota
Ante la idea de un foro ciudadano organizado por #YoSoy132 para discutir la reforma de telecomunicaciones, no puedo hacer otra cosa más que limitarme a decir lo que he dicho muchas veces. Desgraciadamente el movimiento pasó de ser algo propositivo a algo reaccionario y reactivo. En la coyuntura electoral, se tuvo la capacidad de girar la agenda y enfocarla a la discusión que plantearon los jóvenes, pero pasado el primero de julio la izquierda idiota se adueño de gran parte del movimiento.
Con izquierda idiota no me refiero a ningún partido político, ni a corriente alguna que apoye a cualquier candidato. No. La izquierda idiota, (término que le robé a Hugo García Michel) es una masa acrítica que se limita a gritar no, que expulsa a los seres pensantes de sus filas, que cree que la revolución armada es la única solución a todos los problemas, que cree en el caudillismo, en la voluntad del pueblo cuando ésta no va en contra de sus intereses y se limita a oponerse a toda propuesta que venga de aquellos que detentan el poder.
La única solución para dejar de ser una izquierda idiota y pasar a ser una izquierda propositiva, y además influyente es el "trabajo de base". La izquierda idiota debe dejar de solamente gritar no, por muchas razones. Foros como el mencionado al principio (que además deben mantener este carácter ciudadano) se tienen que hacer antes que se presente una propuesta de reforma, porque si no, no trascienden y quedan como meros actos simbólicos. No tiene caso que como ciudadanos discutamos algo sobre lo cual ya no podemos hacer nada. Si la intención es informar, literalmente, cómo nos van a meter la corneta, los ganadores de cualquier partida serán aquellos que están instalados en el poder, pues simulan que hay oposición y todo el juego de la política se reduce a una escenificación brutal.
Así, mientras la izquierda no mejore sus objetivos, sea capaz de planificar tomando en cuenta diversos escenarios y deje de ver más allá de lo inmediato, cualquier oposición sólo validará los mismos vicios y errores del sistema, incluida la represión violenta.

domingo, 10 de marzo de 2013

Notas para un taller de creación literaria (y un mensaje de amor perdido en un arrebato teórico inútil)


10 de marzo de 2013
Notas para un taller de creación literaria (y un mensaje de amor perdido en un arrebato teórico inútil)
Soy de la firme creencia que el impulso creativo no viene de la nada. Para poder llegar a él, es necesario pasar por diversas etapas de observación del entorno y de uno mismo para poder procesar ese mundo que nos rodea y crear algo completamente diferente. Eso que llamamos técnica, también se da en la creación artística en general, y por lo general viene de la observación, el aprendizaje y la apropiación de diversos métodos aprendidos, aplicados y deconstruidos por el creador, quien será capaz en un arrebato de genialidad de llevarlos a niveles completamente superiores. La constancia y el continuo ejercicio de esos métodos son los que llevarán al creador a la categoría de artista.
Sin embargo, en este mundo del do it yourself, la práctica de un método está sobrevalorada. Todos quieren ser el puto Salvador Dalí, pero olvidan que el mismo Dalí, antes de ser el excéntrico bigotón surrealista, realizaba réplicas de los cuadros de otros artistas de diversas épocas. Es peor enterarse que los artistas son poco capaces de expresar lo que ellos mismos saben de su arte, o caen en explicaciones de moda sobre el mismo, o peor aún, afirman haber hecho una mierda que venderá en lugar de una obra que en verdad aporte.
En la literatura, por ejemplo, todo mundo se siente poeta, y pocos son capaces de definir a la literatura. (¿Qué es poesía? Poesía eres tú. ¿Qué es literatura? No lo sé, pero quiero escribir mi literatura en el lienzo de tu piel). Y es que ante las preguntas ¿qué es poesía? y ¿qué es literatura? pocas respuestas serán acertadas, pero ninguna será incorrecta. Sin embargo, si el literato o el poeta no se plantea esta pregunta, y peor aún, si no llega a una respuesta, está condenados a perderse en su hacer.
Desde mi perspectiva, la poesía, como la literatura, son denominaciones a un hacer textual, construcciones discursivas que expresan, valga la redundancia, la subjetividad del autor, cargado de sus valores y sus representaciones ideológicas. Poesía y literatura son sólo términos para nombrar algo y nada más, pero que no representarán nunca el valor de la obra.
En mi experiencia como tallerista es fundamental que el alumno se responda estas preguntas, y que a partir de ahí observe la clasificación de los géneros literarios, tanto los antiguos como los actuales: a saber, en la poesía antigua, la épica, la lírica, y la dramática, y en la literatura actual, como sus equivalentes, la narrativa, la poesía y el guion. La observación de estos elementos nos llevará a notar ciertas características intrínsecas a cada uno de ellos: la narración, la descripción y el diálogo. Estos son, desde mi perspectiva, elementos fundamentales en toda construcción literaria, y que el creador sabrá aplicar y privilegiar en el género que decida desarrollarse para la construcción de su obra, que puede responder a diversos modos: ciencia ficción, terror, erotismo o fantasía, entre otros.
Un modo que me agrada y me resulta favorecedor para el aprendizaje pero de cierta dificultad en su ejecución es el fantástico, pues en él contiene grandes ejemplos de técnicas literarias interesantes. Estas técnicas, llevadas al aprendizaje, le servirán al alumno, y en algunos casos a diversos autores, para mimetizar estilos, y si ambos ponen en práctica dichas técnicas con intención de superarlas, pueden llevar su obra a un nivel distinto.
La pregunta obligada sería, en todo caso ¿qué es la literatura fantástica? Más allá de una denominación que me parece aplicable a toda creación (fantástico me parece que el ser humano sea capaz de crear otros mundos a partir de lo que le rodea) en general podemos definir a lo fantástico como eso momento de duda y oscilación entre lo real y lo imposible. La ficción y lo fantástico ocurren en el límite, en ese resquicio que hay entre dos mundos, no quedándome claro si esa afirmación es mía o la robé de alguien más...

viernes, 1 de marzo de 2013

Tragedia al volante

27 de febrero de 2013
Tragedia al volante
Luz verde. Y sólo corren sus lágrimas...

martes, 26 de febrero de 2013

Brevedad

26 de febrero de 2013
Brevedad
Traté de ser breve en mi sentencia, pero sólo obtuve cadena perpetua.

Tornillos

26 de febrero de 2013
Tornillos
Sin la violencia del clavo, el seductor tornillo gira y la penetra hasta que ya no puede más.
***
Más vale maña que fuerza, dijo el tornillo al clavo cuando estaba dentro de ella.
***
Como en la vida, en la miscelánea del abuelo es privilegiado el tornillo que encuentra su tuerca.
***
Huérfano desde la primera compostura, el tornillo se sintió extraviado sin una tuerca que le hiciera compañía.

Zoofilia y otras minificciones

25 de febrero de 2013
Zoofilia y otras minificciones
Zoofilia
Ponte a gatas, perra.

Bloqueo de autor I
La única manera de terminar esa ficción era dejando de lado la escritura...
Bloqueo de autor II
Entre tantos dinosaurios, animales y uno que otro escritor, era imposible el libre tránsito de ideas.
Bloqueo de autor III
Desde que había hecho de sí mismo un personaje, le resultaba imposible concentrarse en otra cosa que no fuera él.
Bloqueo de autor IV
Por sus creencias religiosas respetaba el virginal blanco de la hoja...


El que se sube...
Después de la ruleta rusa, el suicida vomitó su sangre...