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lunes, 7 de septiembre de 2015

La eternidad por fin comienza un lunes

07 de septiembre de 2015
La eternidad por fin comienza un lunes
Sobre los lunes se han dicho tantas cosas, muchas de ellas justas, otras no tanto, y otras que ni siquiera son ciertas. La eternidad por fin comienza un lunes es una frase completamente sugerente, que inmediatamente me remite a Eliseo Alberto, autor de la novela cuyo título da nombre a otra novela en el texto que el cubano escribe. Metaficción pura que te vuela la cabeza...
Los lunes son también una genial oportunidad para empezar un nuevo proyecto, o al menos eso dice Goran Petrovic en ese otro ejercicio de la pluma y la literatura más fina: La mano de la buena fortuna.
(Aún quiero leer un libro y encontrarte entre sus páginas. Empecemos un lunes, puede ser hoy o la semana próxima, pero no dejes que la eternidad comience un martes: sería un día pésimo y estaría condenada al fracaso.)
Muchos odiamos los lunes. Nos recuerdan lo horrible del mito del eterno retorno; hombres condenados a repetir el mismo ciclo una y otra vez. Los lunes son las rocas que nos vuelven Sísifos. Deseamos llevar ese día lejos, pero siempre tendremos que lidiar con él, con su carga y con sus responsabilidades.
(Citémonos un lunes, dos o tres. La eternidad por fin comienza un lunes. Que nuestra única responsabilidad sea perdernos en las letras, encontrarnos en La mano de la buena fortuna. Qué importa si los lunes son negros o son azules. Que los lunes importen sólo porque nos permiten emerger de nuestras cenizas. Polvo eres y en polvo te convertirás, así por toda la eternidad...)

domingo, 10 de marzo de 2013

Notas para un taller de creación literaria (y un mensaje de amor perdido en un arrebato teórico inútil)


10 de marzo de 2013
Notas para un taller de creación literaria (y un mensaje de amor perdido en un arrebato teórico inútil)
Soy de la firme creencia que el impulso creativo no viene de la nada. Para poder llegar a él, es necesario pasar por diversas etapas de observación del entorno y de uno mismo para poder procesar ese mundo que nos rodea y crear algo completamente diferente. Eso que llamamos técnica, también se da en la creación artística en general, y por lo general viene de la observación, el aprendizaje y la apropiación de diversos métodos aprendidos, aplicados y deconstruidos por el creador, quien será capaz en un arrebato de genialidad de llevarlos a niveles completamente superiores. La constancia y el continuo ejercicio de esos métodos son los que llevarán al creador a la categoría de artista.
Sin embargo, en este mundo del do it yourself, la práctica de un método está sobrevalorada. Todos quieren ser el puto Salvador Dalí, pero olvidan que el mismo Dalí, antes de ser el excéntrico bigotón surrealista, realizaba réplicas de los cuadros de otros artistas de diversas épocas. Es peor enterarse que los artistas son poco capaces de expresar lo que ellos mismos saben de su arte, o caen en explicaciones de moda sobre el mismo, o peor aún, afirman haber hecho una mierda que venderá en lugar de una obra que en verdad aporte.
En la literatura, por ejemplo, todo mundo se siente poeta, y pocos son capaces de definir a la literatura. (¿Qué es poesía? Poesía eres tú. ¿Qué es literatura? No lo sé, pero quiero escribir mi literatura en el lienzo de tu piel). Y es que ante las preguntas ¿qué es poesía? y ¿qué es literatura? pocas respuestas serán acertadas, pero ninguna será incorrecta. Sin embargo, si el literato o el poeta no se plantea esta pregunta, y peor aún, si no llega a una respuesta, está condenados a perderse en su hacer.
Desde mi perspectiva, la poesía, como la literatura, son denominaciones a un hacer textual, construcciones discursivas que expresan, valga la redundancia, la subjetividad del autor, cargado de sus valores y sus representaciones ideológicas. Poesía y literatura son sólo términos para nombrar algo y nada más, pero que no representarán nunca el valor de la obra.
En mi experiencia como tallerista es fundamental que el alumno se responda estas preguntas, y que a partir de ahí observe la clasificación de los géneros literarios, tanto los antiguos como los actuales: a saber, en la poesía antigua, la épica, la lírica, y la dramática, y en la literatura actual, como sus equivalentes, la narrativa, la poesía y el guion. La observación de estos elementos nos llevará a notar ciertas características intrínsecas a cada uno de ellos: la narración, la descripción y el diálogo. Estos son, desde mi perspectiva, elementos fundamentales en toda construcción literaria, y que el creador sabrá aplicar y privilegiar en el género que decida desarrollarse para la construcción de su obra, que puede responder a diversos modos: ciencia ficción, terror, erotismo o fantasía, entre otros.
Un modo que me agrada y me resulta favorecedor para el aprendizaje pero de cierta dificultad en su ejecución es el fantástico, pues en él contiene grandes ejemplos de técnicas literarias interesantes. Estas técnicas, llevadas al aprendizaje, le servirán al alumno, y en algunos casos a diversos autores, para mimetizar estilos, y si ambos ponen en práctica dichas técnicas con intención de superarlas, pueden llevar su obra a un nivel distinto.
La pregunta obligada sería, en todo caso ¿qué es la literatura fantástica? Más allá de una denominación que me parece aplicable a toda creación (fantástico me parece que el ser humano sea capaz de crear otros mundos a partir de lo que le rodea) en general podemos definir a lo fantástico como eso momento de duda y oscilación entre lo real y lo imposible. La ficción y lo fantástico ocurren en el límite, en ese resquicio que hay entre dos mundos, no quedándome claro si esa afirmación es mía o la robé de alguien más...

viernes, 1 de marzo de 2013

Tragedia al volante

27 de febrero de 2013
Tragedia al volante
Luz verde. Y sólo corren sus lágrimas...

martes, 26 de febrero de 2013

Brevedad

26 de febrero de 2013
Brevedad
Traté de ser breve en mi sentencia, pero sólo obtuve cadena perpetua.

Tornillos

26 de febrero de 2013
Tornillos
Sin la violencia del clavo, el seductor tornillo gira y la penetra hasta que ya no puede más.
***
Más vale maña que fuerza, dijo el tornillo al clavo cuando estaba dentro de ella.
***
Como en la vida, en la miscelánea del abuelo es privilegiado el tornillo que encuentra su tuerca.
***
Huérfano desde la primera compostura, el tornillo se sintió extraviado sin una tuerca que le hiciera compañía.

Zoofilia y otras minificciones

25 de febrero de 2013
Zoofilia y otras minificciones
Zoofilia
Ponte a gatas, perra.

Bloqueo de autor I
La única manera de terminar esa ficción era dejando de lado la escritura...
Bloqueo de autor II
Entre tantos dinosaurios, animales y uno que otro escritor, era imposible el libre tránsito de ideas.
Bloqueo de autor III
Desde que había hecho de sí mismo un personaje, le resultaba imposible concentrarse en otra cosa que no fuera él.
Bloqueo de autor IV
Por sus creencias religiosas respetaba el virginal blanco de la hoja...


El que se sube...
Después de la ruleta rusa, el suicida vomitó su sangre...

sábado, 13 de octubre de 2012

Ensayo sobre la estupidez y la imbecilidad

13 de octubre de 2012
Ensayo sobre la estupidez y la imbecilidad
Imbécil, sin defensa ante sus propios defectos y errores, el ser humano es un estúpido que se aferra a un sentido de la supervivencia bastante retrógrada. Así, para el hombre, sobrevivir es un acto de permanecer atado a sus viejos hábitos, a sus viejos amores y a sus viejos lugares por culpa de una melancolía que parece no tener sentido.
Y mientras despotrico contra los viejos hábitos, tu y yo seguimos sin poder amarnos...

domingo, 23 de septiembre de 2012

Estudios psicológicos

23 de septiembre de 2012
Estudios psicológicos
"La psicología del primer hijo de puta tal vez sea algo imposible de conocer. Nunca podremos explicarnos sus motivaciones, o saber siquiera si éstas existían. Sabemos, sin embargo, el legado que provocó con su primer traición. Hombres y mujeres traicionados, deseosos de proteger su psique, y sobre todo, queriéndose explicar aquella sensación fundamental, han replicado sin cesar el engaño, la mentira y la traición original. Hasta nuestros días..."

sábado, 22 de septiembre de 2012

Historias de amores imposibles

22 de septiembre de 2012
Historias de amores imposibles
Tú que amas la fugacidad y yo que amo la trascendencia, no podemos amarnos...

viernes, 2 de marzo de 2012

02 de marzo de 2012
Primavera
La fría soledad de febrero me recuerda la próxima llegada de la primavera. Días de cálidas compañías están por llegar...

domingo, 8 de enero de 2012

Del zombi considerado como una de las bellas artes. Introducción. Segunda y última parte.


30 de diciembre de 2011
Del zombi considerado como una de las bellas artes. Introducción. Segunda y última parte.
Es Vicente Quirarte, ese fundamental de nuestra república de las letras, quien decide rendir homenaje al maestro inglés en esa joya titulada Del monstruo considerado como una de las bellas artes. Publicado en el 2005, el libro es una compilación de textos previos (cinco ensayos y un guión teatral)  que, leídos desde la unidad, defienden una tesis: el romanticismo es una fuerza que, para bien o para mal, aún no termina, y cuya principal creación es el monstruo, considerado arquetipo y símbolo desde entonces.
Es a partir de esta época, y gracias al prestigio de las creaciones, sobre todo de Shelley, Polidori, Stoker o Stevenson, que el monstruo adquiere un prestigio inusitado. En gran parte, esto ocurre por las características que sus creadores le imponen a sus criaturas. El monstruo deja de ser un ente que sólo aspira a provocar miedo: gracias al romanticismo, el monstruo pasa a ser el reflejo de nuestros deseos más ocultos. Gracias al monstruo, reconocemos nuestra adolescencia y aspiramos a alcanzar el absoluto sólo a través del otro.
¿Cuál es la enseñanza que rescata Vicente Quirarte en este opus? La elección del título deja de manifiesto el vínculo, no siempre evidente, que existe entre Goya, pasando por De Quincey y llegando a Stevenson. Todos ellos son autores de una obra cuyo sueño de la razón produce monstruos: algunos de ellos literarios, y otros más, reales, tangibles, de carne y hueso. Goya, autor de ese inmortal grabado parafraseado líneas arriba, nos explica la poética romántica; Shelley y Polidori, primeros grandes románticos, crean sus monstruos literarios a partir del sueño. De Quincey hace literatura a partir de la monstruosidad de los actos de la vida diaria, mientras Baudelaire hace poesía inspirado en el monstruo que desató el opio de su mentor. Stoker y Stevenson pasan a ser la suma de todos ellos, capaces de explicar, desde sus obras, el horror desatado en la Inglaterra finisecular.
En el ensayo titulado "Sintaxis del vampiro", Quirarte da algunas generalidades del hematófago que también aplican al zombi. Se trata, en ambos casos, de seres milenarios en el folclor con recientes manifestaciones literarias; pertenecen al género de los no muertos, cuyo fin es morder y producir un ser idéntico a él. Dejemos de seguir a Quirarte, para anotar que las representaciones literarias de ambas criaturas surgen a mediados del siglo XVIII y que ambas han sufrido mutaciones importantes que les han permitido mantenerse vigentes hasta el siglo XXI.
Si bien el vampiro parece gozar de cabal salud y vigencia, puedo aventurar que nos encontramos en la época donde un nuevo terror se levanta del panteón de los monstruos. Es éste el origen de este homenaje a los maestros. Expliquemos pues, al zombi considerado como una de las bellas artes...

martes, 15 de noviembre de 2011

Del zombi considerado como una de las bellas artes. Introducción. Primera parte

10 de noviembre de 2011
Del zombi considerado como una de las bellas artes. Introducción. Primera parte.
A Merari por el espacio. A ti por leer
Entre 1827 y 1854 un inglés consumidor de opio escribió los ensayos que hoy podemos leer compilados bajo el título Del asesinato considerado como una de las bellas artes. Thomas De Quincey, autor del volumen en cuestión, ya era, para 1827, un escritor de altos vuelos, quien debutó en 1822 con su célebre crónica de una adicción: la suya al opio, rotulada como las Confesiones de un inglés comedor de opio.
Si bien De Quincey ya era un escritor respetado, y se trataba de un intelectual exquisito, amigo, entre otros, del gran Samuel Taylor Coleridge, la mayoría de sus trabajos se publicaban para la revista en la que estuviera trabajando en ese momento. Del asesinato... aparecido en las páginas del Blackwood Magazine y en el libro Selections Grave and Gay, from the Writings, Published and Unpublished, es un texto que se lee y se respira en cuatro alientos. Los dos primeros corresponden a la publicación de 1827 y se trata, en apariencia, de autores diferentes: la introducción de un redactor anónimo que pretende desenmascarar a la Sociedad de Entendidos en Materia de Asesinatos, y una conferencia dictada por uno de los miembros de dicho club, cuyo autor hace una apología del asesinato considerado como una de las bellas artes. Los dos momentos posteriores, publicados a doce y veintisiete años de distancia respecto a la primera parte, son una explicación del supuesto autor de la citada conferencia sobre las verdaderas intenciones del club, malinterpretadas por los lectores, así como una defensa a su vapuleada imagen, en el Blackwood Magazine de 1839 y, en segundo lugar, una descripción de los crímenes que motivaron el texto primigenio, en el Selections... de 1854.
No creamos que es De Quincey quien, en boca de los personajes de su imaginario, hace una defensa del asesinato como acto que atenta contra la vida de alguien más. Haciendo un inteligente juego de espejos, Thomas de Quincey expresa en pluma de sus ficticios autores, las ideas sobre moral y estética que ayudarán a sus propósitos. Leído con inteligencia, el texto completo Del asesinato... es un ensayo que pone en la mesa la muy pertinente pregunta ¿ética o estética? donde entre líneas se llega a la conclusión que lo bueno no es necesariamente bello, porque pertenecen a esferas por completo ajenas. En este sentido, las ideas plasmadas en Del asesinato... corresponden a una estética de lo grotesco, ya que recurre a algo atroz para explicar lo bello que hay en él.
¿Cuál es la importancia de este opúsculo quinceyniano? Cierto es que lo mencionado líneas arriba le da una importancia capital al texto original de esta serie, así como reafirma a su creador como una de las mentes más lúcidas de la Inglaterra de sus tiempos. Es imposible adivinar si De Quincey imaginaba que alrededor de treinta años después de la redacción del post scriptum (la parte que reseña los crímenes reales de John Williams, cometidos en 1811 y no en 1812 como De Quincey afirma) aparecería un asesino en serie que opacaría todo lo descrito en su obra. Tampoco se le puede imputar a Thomas De Quincey responsabilidad alguna en los crímenes cometidos por Jack el Destripador, como sí se le puede culpar de ser una influencia en autores posteriores a él, como Baudelaire, Poe o Borges, por citar a unos cuantos.
Lo que sí queda claro es que Thomas De Quincey, a medio camino entre los terrenos de la creación literaria y el ensayo filosófico logra, a partir de lo monstruoso, una atinada alegoría que pronto se volvió sintagma fijo, aunque no siempre con los mismos resultados que obtuvo el genio inglés. Acaso podríamos imaginar en un ejercicio especulativo como sería una versión de este libro basado en los crímenes del destripador de Whitechapel, o tratar de imaginar qué sería de Poe (y toda la narrativa posterior) sin la determinante influencia de nuestro opiófago amigo. Algo que también podemos hacer es analizar la determinante influencia que este ensayo tuvo en Vicente Quirarte, de cuyo opus Del monstruo considerado como una de las bellas artes hablaremos más adelante.

jueves, 13 de octubre de 2011

13 de octubre de 2011
La regla de oro
Un escritor aprende que una autobiografía debe terminar en puntos suspensivos. La vida se le va en ello de no seguir la regla de oro...
13 de octubre de 2011
En casa de reyes...
A diario camino por casas de reyes. Por sus pasillos veo altos muros, bellas flores y custodios que vigilan todo. Hoy llueve en casa de los reyes; también en la mía. Y mientras el cielo llora lágrimas de otoño, mi alma se alegra al saber que las palomas prefieren mi hogar como refugio...

viernes, 30 de septiembre de 2011

30 de septiembre de 2011
¿Dónde habitan los monstruos?
"Había unos edificios. Eran unos edificios muy altos. Y podían caminar. Luego había unos vampiros. Y uno de los vampiros mordió al edificio más alto y se le quebraron los colmillos. Luego se le cayeron todos los demás dientes. Entonces empezó a llorar. Y entonces los otros vampiros dijeron: ¿Por qué estás llorando? ¿Esos no son tus dientes de leche? Y él dijo: No. Esos son mis dientes de adulto.
Y los vampiros supieron que él no podría seguir siendo un vampiro. Así que lo dejaron...
Fin"

viernes, 16 de septiembre de 2011

16 de septiembre de 2011
Borges
Sólo él pudo haberlo imaginado. Un punto del espacio donde puedes ver todos los puntos, decía, con ese lenguaje que no por sencillo dejaba de ser eficaz. La tragedia de Borges, el drama de su vida, fue encontrar un Aleph cuando él ya estaba ciego.

miércoles, 31 de agosto de 2011

02 de septiembre de 2011
Calor de hogar
Para enfrentar sus soledades, dos ancianas hacen de un cuarto de vecindad el refugio que requieren sus años y sus perros. Como todo refugio, requiere de sustento, y cuando una sale de casa a buscarlo, la otra, en compañía de un ejercito de canes, se encarga de preparar un calor de hogar que, con poco, alcance para muchos.
En el proceso, unos cuantos ladridos se imponen a las ondas de la radio; la intermitencia del vapor de las ollas hace de la cocina una pequeña estación de trenes, mientras la voz aguda de la señora de la casa clama a sus mascotas que se callen.
Llaman a la puerta: una reacción en cadena dispara los ladridos de la canina compañía, y éstos el falso soprano de la señora de la casa, quien exige a gritos un silencio que no llega. De nuevo la puerta. Un perro más osado se acerca y ladra con más furia. Retrocede hasta las piernas de su ama, que cuchillo en mano se dirige hacia la entrada. Una vez más, la puerta. La osadía se vuelve miedo, y el asustado can lanza una mordida que se clava en el tobillo de la dueña. El brillo del acero se extingue entre los músculos del animal mientras una voz arrepentida lamenta la muerte que estamos narrando en tiempo real.
Dejan de llamar, pero los animales aún ladran, pues intuyen lo que pasó: aullan y olisquean la sangre de su compañero caído en batalla, mientras la asesina huye hasta su cuarto. De nuevo los ladridos, que son de pronto callados por un disparo. Un segundo de silencio. La bala humeante, dos cuerpos en el suelo y la sangre que de ellos brota perderán calor conforme pase el día. La comida, a fuego lento, esperará en la estufa, y los perros seguirán ladrando, al menos hasta que la otra anciana llegue a casa, saboreando ya el calor de hogar...

martes, 9 de agosto de 2011

09 de agosto de 2011
El paraíso perdido
Renunciaría a todo por ti, dijo el ángel. Cuando Dios escuchó estas palabras cortó de tajo las alas y le quitó la aureola. El hombre vio la sangre en la espalda de la mujer que perdió el brillo y también él renunció a ella, pues ya no tenía el encanto que lo cautivaba...

domingo, 7 de agosto de 2011

07 de agosto de 2011
La chica de mis sueños
Te voy construyendo a fragmentos. En en el perchero encuentro tu sombrero; en el oleaje de las sábanas un arete y el anillo de plata; unos cabellos en mi almohada y tus caricias en mi piel. En el piso tus zapatos me hacen seguir y adivinar tus pasos. Voy de nuevo a la cama, esperando encontrar tu anatomía.
Despierto: vestigios de maquillaje en las almohadas. Poco a poco, a fragmentos, te voy sacando de entre mis sueños...

miércoles, 13 de julio de 2011

13 de julio de 2011
Génesis. Versículo perdido o el hombre de arena
Antes del séptimo día, Yahvé tomo un puñado de arena, decidido a terminar la creación de todo ser vivo. A su imagen y semejanza creo al hombre, y al insuflarle la vida, deshizo a su creación...